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Borrador · sin revisión legal

Este documento es un borrador redactado por el equipo de producto el 28 de julio de 2026. Todavía no lo revisó un abogado y todavía no está registrado ante la DIACO como contrato de adhesión (arts. 47 a 52 del Decreto 06-2003).

Lo publicamos igual porque es peor no decir nada: acá está, en palabras claras, cómo funciona esto y qué datos guardamos. Pero mientras el registro no exista, el art. 50 es explícito: «Mientras no se cumpla con ello, las obligaciones del consumidor o usuario no serán exigibles». Ningún archivo de una página web resuelve ese trámite, y no queremos dar a entender que sí.

Política de privacidad

Qué datos guardamos de verdad, para qué, con quién se comparten y qué puedes pedirnos que hagamos con ellos.

Versión del 28 de julio de 2026 · borrador 1

1. Quién trata tus datos

Hay dos partes tratando datos y conviene no confundirlas: aparta.shop, que da el software y guarda todo esto en su base de datos, y la vendedora con la que apartaste, que usa tus datos para armarte el paquete y mandártelo. Nosotros no le entregamos tus datos a nadie más que a ella.

Pendiente: la razón social y el domicilio del responsable.

La sociedad que va a operar aparta.shop todavía no está constituida. Cuando exista, va acá con su NIT y su dirección. Mientras diga «pendiente», es porque está pendiente.

2. Si eres compradora

Esto es lo que queda guardado cuando apartas algo, y nada más que esto:

  • Tu nombre, tal como lo escribes.
  • Tu teléfono. Es tu identidad en el sistema: es lo que hace que la segunda vez no tengas que escribir nada. Se guarda en formato internacional.
  • Tu dirección completa —calle, zona, municipio, departamento y las referencias que escribas («portón negro, frente a la tienda»)—. Sin eso no hay paquete.
  • Tus pedidos: qué apartaste, de qué vendedora, cuándo, a qué precio, cómo elegiste pagar y en qué estado está.
  • Los comprobantes de pago que subes. Son fotos o PDF de un depósito o transferencia, y suelen traer el nombre de tu banco, la cuenta a la que depositaste, el monto y la hora. Se guardan en el servidor y los ve la vendedora a la que le pagaste.
  • Las fotos y los mensajes de un reclamo, si abres uno: lo que escribes, lo que la vendedora contesta y la foto de la prenda si la adjuntas. Queda el hilo con fecha y hora, que es lo que te sirve de constancia.
  • Tu correo, sólo si lo dejas. Es opcional y el producto no lo necesita para nada.
  • Señales de tu comportamiento de pago: cuántos apartados completaste, cuántos quedaron sin pagar, si hubo reclamos y cómo terminaron. Esto es lo que se comparte entre vendedoras y tiene su propia sección (§6).

3. Si eres vendedora

  • Tu nombre, el nombre de tu tienda y tu dirección web (tutienda.aparta.shop).
  • Tu WhatsApp, que es con lo que entras y lo que ven tus clientas.
  • Tu dirección de origen, porque es la del remitente en el comprobante de envío.
  • Los datos de cobro que configuras: banco, número de cuenta y titular, tal como los escribes, para mostrárselos a tus clientas. Y las credenciales de tu pasarela de pagos si usas tarjeta — son tuyas y el dinero te llega a ti; nosotros nunca cobramos con ellas para nosotros.
  • Tu catálogo: las fotos que subes, los precios y los números de lote.
  • Tu historial: lives, pedidos, cierres, envíos, reclamos, suscripción y pagos del servicio.

4. Si te anotaste a una reunión de capacitación

Cuando alguien se anota a una de las reuniones para aprender a usar la plataforma, se guardan cinco datos y ni uno más: nombre, celular, país, correo y cuál de los horarios eligió. Además queda registrado cuándo se anotó y cuándo se le mandó el link.

  • Para qué se usa: para mandarte el link de esa reunión. Para nada más. No entras a ninguna lista de correos y no te vamos a escribir para venderte algo.
  • Qué no se guarda: no guardamos tu dirección IP, ni qué navegador usaste, ni de qué página venías. No hace falta para mandarte un link.
  • Quién te lo manda: una persona, a mano, por WhatsApp o correo. Todavía no hay envío automático y preferimos decirlo así antes que prometer un correo que no sale.
  • Anotarse no es abrir una cuenta. Si te anotas y nunca abres tienda, esos datos no se cruzan con nada.

5. Lo que no guardamos

  • El número de tu tarjeta. Nunca pasa por nuestro servidor: lo escribes en la pantalla de la pasarela. No tenemos el número completo ni el CVV, y no podemos reconstruirlos. Sí guardamos, de la tarjeta que una vendedora deja puesta para su suscripción, la marca y los últimos cuatro dígitos —«Visa ···· 4242»—: es lo único con lo que ella puede saber cuál dejó antes de que le cobremos el mes. De las tarjetas de las compradoras no guardamos nada, ni eso.
  • Contraseñas. El producto no usa contraseñas.
  • Tu ubicación GPS, tus contactos o tus fotos. La página no pide esos permisos y no hay aplicación que instalar.
  • Nada de TikTok, Facebook ni Instagram. No conectamos tus cuentas, no leemos tus comentarios y no sabemos quién te sigue.
  • No te seguimos por otras páginas. No hay Google Analytics, no hay píxel de Facebook, no hay etiquetas de publicidad y ni siquiera las tipografías se cargan de un tercero: se sirven desde este mismo dominio. Cuando abres esta página, tu navegador no le pide nada a nadie más.

Una excepción honesta, porque es un servidor y no un truco: el servidor web escribe un registro técnico de acceso con la dirección IP, la hora y la dirección pedida. Sirve para dos cosas concretas —frenar abuso automatizado y encontrar la causa de un error— y se rota como máximo cada 30 días. No se usa para perfilar a nadie ni se cruza con tus pedidos.

6. Con quién se comparten

  • Con la vendedora a la que le compraste: tu nombre, tu teléfono, tu dirección, tu pedido y tus comprobantes. Es la única forma de que te llegue el paquete.
  • Con el courier, a través de ella: tu nombre, tu teléfono y tu dirección van en el archivo y en la etiqueta que la vendedora sube al portal de su courier. Nosotros no le mandamos nada al courier; le damos el archivo a ella y ella lo sube.
  • Con otras vendedoras de la plataforma, sólo las señales de comportamiento de pago —y sólo cuando estás apartando con ellas—. Nunca qué compraste, a quién ni por cuánto. Está explicado en el §5 de los términos, con lo que no está resuelto incluido.
  • Con nuestro proveedor de servidores, que es donde corre esto. Es infraestructura: no usa tus datos para nada propio.
  • Con Recurrente (app.recurrente.com), la pasarela, si pagas con tarjeta — y con las credenciales de la vendedora, no con las nuestras. El número de tu tarjeta no pasa por nuestro servidor: lo escribes en la pantalla de ellos. De vuelta nos llega si el pago salió, el monto, y los últimos cuatro dígitos para que reconozcas cuál usaste. Ese cobro se rige por la política de Recurrente.
  • Con Cloudflare, que es por donde entra el tráfico de aparta.shop antes de llegar a nuestro servidor. Ve tu IP y qué páginas pediste, como cualquier proveedor de red.
  • Con el servidor de WhatsApp de 502 Software (wa.502.software), sólo para mandar el código cuando una vendedora pide volver a entrar a su tienda. Va su número y el código, nada más.
  • Con Telegram, y sólo por lo que una vendedora manda a propósito: si usa el botón de reportar un problema, su descripción y la captura que adjunte llegan a un chat privado nuestro. Si su captura tiene datos de una clienta, esos datos van con ella — por eso el formulario lo advierte antes de mandar.
  • Con Google, si entras con tu cuenta de Google en vez del código: ellos saben que entraste acá, y nosotros recibimos tu correo y tu nombre de esa cuenta.
  • Con nadie más. No vendemos datos, no los cedemos y no los intercambiamos. Nunca. El art. 64 del Decreto 57-2008 tipifica como delito comercializar archivos de datos personales sin autorización escrita del titular, y aunque no lo tipificara, tampoco.

7. Cookies y lo que queda en tu teléfono

No hay banner de cookies porque no hay nada que consentir: sólo usamos las necesarias.

  • aparta_bid — te identifica como compradora, firmada por el servidor. Es la que hace que no tengas que volver a escribir tu dirección.
  • aparta_sid — la sesión de una vendedora en su panel.
  • aparta_sin_sesion — se pone al cerrar sesión, para que no te vuelvan a entrar sola. No contiene datos tuyos.
  • En el almacenamiento de tu navegador: aparta:pendientes (los apartados que tienes en curso en este teléfono, para no perderlos si se corta la conexión) y aparta:tanda (una preferencia del panel de la vendedora). Los borras vaciando los datos del sitio.

8. Cuánto tiempo se guardan

  • Tus pedidos y tus reclamos, mientras la cuenta de la vendedora exista. Son el respaldo de una compra: si se borraran a los tres meses, tu constancia de un reclamo se borraría con ellos.
  • Los comprobantes de pago y las fotos de reclamos viven junto al pedido al que pertenecen.
  • El registro técnico del servidor: como máximo 30 días, por rotación automática.

Lo que todavía no podemos prometer: el número exacto de días.

Preferimos decirlo así antes que escribir un número que el sistema no cumple. El borrado automático ya funciona y ya corre solo: el servidor revisa cada minuto y borra lo que pasó el plazo, y en el caso de quienes se anotaron a una reunión está hecho para no borrar nunca a quien todavía no recibió su link —serían justamente las personas que están esperando—.

Lo que falta es el plazo. Cuántos días es una decisión legal, no técnica, y se fija con el abogado junto con la revisión de este documento; mientras no esté fijado, no se borra por plazo — preferimos eso antes que inventar un número. Cuando quede fijado va acá, escrito, y el sistema ya lo cumple sin que haya que cambiar nada más. Mientras tanto, si pides que borremos tus datos, se borran a mano (§9).

9. Qué puedes pedirnos

  • Saber qué tenemos de ti. Te lo decimos.
  • Corregirlo. Un teléfono mal escrito, una dirección vieja o una señal de comportamiento que no te corresponde.
  • Borrarlo. Con un límite que es honesto explicar: lo que forma parte de un pedido en curso no se puede borrar sin dejar a la vendedora sin cómo mandarte el paquete, y lo que forma parte de un reclamo es también tu constancia. Se borra lo que se puede borrar y se te dice qué queda y por qué.
  • Que no compartamos tus señales de comportamiento. Puedes pedirlo; también es honesto decir que sin ese historial una vendedora nueva no tiene nada en qué apoyarse para aceptarte un apartado.

Se pide por acá:

10. El marco legal, dicho como es

Guatemala no tiene todavía una ley general de protección de datos personales que se aplique a una empresa privada como esta. Lo que hay es el Decreto 57-2008, que define qué son datos personales y datos sensibles (art. 9), prohíbe difundirlos sin consentimiento expreso (art. 31) y castiga con prisión su comercialización (art. 64) — pero está escrito pensando en sujetos que manejan recursos públicos (art. 6).

Que el marco sea flojo no nos da permiso. Lo que dice este documento es lo que hacemos, y la parte que más nos importa que se entienda es la de arriba: no vendemos datos, no los cedemos y las señales de comportamiento sólo circulan entre vendedoras de la plataforma. Si un día hay una ley general de protección de datos, este texto se ajusta a ella y no al revés.

11. Con qué cuidamos tus datos, y qué no cubre

  • Acá no hay contraseñas. No guardamos ninguna, ni cifrada ni en claro, porque no existen: se entra con un código que llega al WhatsApp de la vendedora. Una base que se filtre no filtra la contraseña de nadie, y no hay contraseña que reutilizar en otro sitio.
  • La sesión va firmada. La cookie que dice quién eres lleva una firma que sale de un secreto del servidor: si alguien la edita para hacerse pasar por otra, deja de valer. No es un identificador que se pueda adivinar contando.
  • Las llaves de cobro de la vendedora se guardan cifradas. Quien conecta su cuenta de Recurrente nos deja credenciales con las que se puede cobrar en su nombre. No se guardan en claro nunca: van cifradas en la base, con su propio esquema versionado. Es la diferencia entre «se filtró la base» y «se filtró la base y el dinero».
  • Lo que ese cifrado NO cubre, dicho acá y no en letra chica: la llave se deriva de un secreto que el servidor necesita en memoria para funcionar, así que protege un volcado de la base, un respaldo que se filtre o un log de más — no a alguien que ya esté dentro del servidor corriendo.
  • Y no te prometemos que sea imposible entrar. Nadie que sea honesto lo promete. Lo que se promete es lo de arriba, que es verificable, y lo de abajo, que es lo que hacemos si pasa.

12. Si hubiera una filtración

En Guatemala no hay una ley que fije un plazo para avisarte —está explicado en el §10—, así que esto es un compromiso nuestro y no la copia de un requisito:

  • Te avisamos a ti, no sólo a la vendedora: por el WhatsApp o el correo con que estés en el sistema, sin esperar a tener la investigación cerrada.
  • Con lo que se sabe y cuándo se supo: qué datos tuyos estaban, desde cuándo, y qué conviene que hagas. Si todavía no sabemos el alcance, lo decimos así en vez de esperar.
  • Si la filtración es de las llaves de cobro de una vendedora, se las revocamos primero y se le avisa después: con esas llaves se cobra dinero, y ahí los minutos cuentan más que el orden.
  • No lo vamos a llamar «un incidente técnico». Si tus datos salieron, la palabra que vamos a usar es que salieron.

13. Menores de edad

Esto es una herramienta de venta: no está pensada para menores de edad y no pedimos ni guardamos datos de nadie sabiendo que es menor. Si nos avisan que hay datos de un menor, se borran.

14. Cambios

Cuando cambie, cambia la fecha de arriba y se avisa dentro del producto. Y si algún día empezáramos a usar tus datos para algo distinto de lo que dice acá, se pide antes — no se avisa después.